Yo hago que la Ley de Atracción trabaje a mi favor.

Aprende a aplicar la Ley de atracción.

Tu mente es un imán de infinita potencia y atrae hacía ti «exactamente» aquello en lo que más intensamente piensas, y también todo aquello a lo que más temes. Dicho en otros términos, igual atrae igual. Temes que te roben… ¡y te roban! Temes enfermar… ¡y te enfermas! El bíblico sufrido Job lo dijo: «Lo que más temía, me sobrevino, lo que más me asustaba, me sucedió.». Conclusión: la mente es un arma de doble filo en el sentido de que, si tú piensas positivamente te hace feliz, pero si tú piensas negativamente, te hará desdichado. ¡Tú eliges!

o

Deja un comentario