Los pájaros cantaron
al hacerse de día.
Empieza de nuevo,
oí que decían.
No pierdas el tiempo
pensando en lo que ya pasó,
o en lo que aún no ha pasado.
(…)
Tañe las campanas que aún pueden repicar,
olvídate de tu ofrecimiento perfecto;
todo tiene una grieta,
así es como entra la luz.
– Leonard Cohen
Aprendo que para vivir una vida gozosa y plena ayuda mantenerse en la esperanza de lo posible ahora, en el valor de empezar de nuevo a cada momento, en tañer las campanas que pueden repicar en lugar de empecinarse en las que no, en amar lo imperfecto porque es la naturaleza de lo humano y de lo real y poner en cuestión los ideales internos de lo perfecto o “cómo creemos que deberían ser las cosas”. Y por último la joya más luminosa del poema: es a través de nuestras grietas, o defectos o heridas por llamarlo con claridad, que potencial y paradójicamente podemos crecer más, y más en luz y sabiduría. Sólo requiere nuestra disposición a abrir el corazón y sostener los tránsitos emocionales que correspondan.